Encuestadores para Focalización de beneficiarios
Nivel de experiencia
+6 meses
Número de Vacantes
60
Modalidad
Híbrido
Género
Indiferente
Vehículo o Licencia
Indiferente
Categoría
Departamento
Comayagua
Choluteca
Francisco Morazán
Valle
Tipo de Contrato
Temporal
Fecha max. de Postulación
Correo para aplicar:

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Descripción

Anuncio de trabajo: 30/oc102026

Fecha de anulación de publicación: 03/nov/2026,

Organizational Unit: FLHON - FAO Representation in Honduras

Tipo de puesto: Trabajo temporal

Duración: 07 días 

Número de Puesto: N/A

Posiciones para contratar

Comayagua (15) Choluteca (20)  Nacaome (15)  Lepaterique (10)

Marco Organizativo 

La zona del Corredor Seco de Honduras es particularmente vulnerable a las perturbaciones climáticas. Desde 2001, esta zona ha sufrido patrones irregulares de sequía que se han visto exacerbados durante los eventos de El Niño. Las sequías recurrentes en el Corredor Seco de Honduras han tenido impactos socioeconómicos sustanciales. Precipitaciones por debajo de lo normal durante la época de lluvias (que abarca de mediados de mayo a mediados de octubre con una interrupción de un mes entre julio y agosto, la "Canícula") han provocado pérdidas o reducciones en el rendimiento de cultivos básicos (maíz y frijol), afectaciones a la seguridad alimentaria y nutricional y desafíos para el acceso y la gestión del agua y saneamiento, aumentando el riesgo de enfermedades relacionadas con el agua. Esto exacerba las necesidades humanitarias entre los grupos de población más vulnerables. Adicionalmente, los períodos secos y la escasez de agua pueden estar vinculados con dinámicas de migración interna y transfronteriza en zonas rurales afectadas.

Además, el país cuenta con un sistema de salud fragmentado con escasa capacidad de respuesta, incluyendo una débil capacidad para monitorear, detectar y gestionar los problemas de desnutrición en poblaciones vulnerables. La preparación, la infraestructura y capacidad de respuesta del sector WASH también es limitada, especialmente en las zonas rurales del Corredor Seco, donde los servicios WASH están a cargo de municipios pequeños y medianos o juntas comunitarias de agua, con capacidad limitada para manejar la sequía y la disminución de los niveles freáticos para uso y consumo humano, que tienen un uso preferente sobre otros, según lo estipula la Ley General de Aguas de 2009. Esto exacerba la vulnerabilidad de estas comunidades frente a la sequía, enfrentando limitaciones de acceso a agua potable segura especialmente durante las estaciones más cálidas.

Estos impactos climáticos se traducen en importantes desafíos socioeconómicos. El Banco Mundial ha señalado que, si no se intensifican las medidas de adaptación, los peligros climáticos podrían causar pérdidas equivalentes a aproximadamente 5.4 % del PIB anual para 2050, además de amenazar la seguridad alimentaria, hídrica y la salud pública. El sector agrícola —que representa una parte importante del empleo rural y de los ingresos— es particularmente vulnerable, con reducciones previstas en la productividad de cultivos clave debido al calor extremo, la sequía y los fenómenos extremos. 

Más allá de las sequías, Honduras enfrenta riesgos significativos por ciclones tropicales, lluvias extremas, inundaciones y deslizamientos, que han causado daños recurrentes en infraestructura, vivienda y cultivos. Entre los eventos más devastadores se encuentran los huracanes Eta e Iota en 2020, que afectaron a millones de personas y provocaron pérdidas económicas sustanciales. 

De acuerdo con los datos del DIEM 2025, se identifican 150,839 hogares agrícolas, que representan aproximadamente 643,480 personas, en situación de inseguridad alimentaria. Estos hogares requieren asistencia de emergencia durante los próximos meses de 2026. A nivel nacional, esta población se distribuye en los 18 departamentos del país. El 44 % de los hogares que requieren asistencia de emergencia se concentra en departamentos que forman parte del Corredor Seco, los cuales son afectados por sequías. Entre los más relevantes se encuentran Santa Bárbara, con el 10 % (14 mil hogares); Choluteca, con el 9 % (13 mil hogares); Lempira, con el 7 % (10 mil hogares); Francisco Morazán, con el 8 % (12 mil hogares); y Comayagua, con el 8 % (12 mil hogares). Por otro lado, el 17 % de los hogares (25 mil) se localiza en el departamento de Cortés, territorio que presenta alta vulnerabilidad a lluvias intensas e inundaciones. 

La sequía actual y proyectada en el del 2026 en Honduras y especialmente el Corredor Seco, intensifica la crisis humanitaria y agrícola, de acuerdo con el análisis IPC2026. Alrededor de 1 millón de personas en Honduras en todo el Corredor Seco se enfrentan actualmente a una inseguridad alimentaria aguda (fase 3 del IPC o superior). Existe un riesgo creciente de que las precipitaciones sean inferiores a la media durante la temporada agrícola de la Primera (mayo, junio, julio), asociado a una probable transición hacia condiciones de El Niño, lo que podría retrasar la siembra, perturbar el desarrollo temprano de los cultivos y alterar el calendario agrícola, con posibles retrasos en la cosecha y repercusiones en el calendario de la posterior temporada de la Postrera (agosto, septiembre, octubre, noviembre). En las zonas donde los medios de vida dependen en gran medida de la agricultura de secano, la reducción de la producción puede provocar un agotamiento prematuro de las reservas de alimentos y una mayor dependencia del mercado. En combinación con el aumento de los costos de los insumos y el transporte, esto podría limitar aún más el acceso a los alimentos y aumentar el riesgo de deterioro. Se podrían ver impactados los ingresos y el poder adquisitivo de los hogares, lo que llevaría a la adopción de estrategias de afrontamiento negativas, incrementando la vulnerabilidad de los hogares y sus comunidades. Esta intervención permitirá el restablecimiento rápido de la capacidad productiva alimentaria de 4,000 hogares vulnerables, a través de una asistencia puntual que contribuirá a estabilizar el acceso a los alimentos en lugares de difícil acceso y propensos a sequias e inundaciones súbitas. Se dará prioridad a hogares con niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y lactantes, hogares encabezados por mujeres y personas con discapacidad. Al restaurar la producción alimentaria doméstica y reforzar la diversidad dietética, la intervención reducirá la dependencia de la ayuda alimentaria de emergencia y fortalecerá la resiliencia comunitaria en las zonas con mayor inseguridad alimentaria.

Dependencia jerárquica

La implementación del proyecto OSRO/HON/065/OCHA dependerá jerárquicamente de la supervisión general del Representante de la FAO en Honduras, el Representante Asistente de Programas, La coordinación de Mejor Vida y la supervisión técnica del coordinador de proyecto, supervisión de líder técnico y técnicos agropecuarios.

Líneas de trabajo

  • Levantamiento de encuestas para línea base final
  • Reportes de entrega y documentación diario de boletas levantadas.

Criterios de Selección.

• Manejo de herramientas de recolección digital: Experiencia demostrable en el uso de aplicaciones móviles para encuestas como KoboCollect, ODK (Open Data Kit), Survey12ing o similares.

• Capacidad de digitar con precisión: Destreza para ingresar datos de forma rápida y sin errores ortográficos o numéricos, garantizando la consistencia de la información.

• Nivel académico: Título de educación media (bachillerato completo) o estudios universitarios en carreras como ciencias sociales, agronomía, nutrición, trabajo social o economía.

• Experiencia previa en encuestas de hogares: Mínimo de 6 meses participando en censos, líneas de base, evaluaciones post-distribución (PDM) o encuestas de seguridad alimentaria.

• Conocimiento geográfico y del contexto local: Familiaridad con las comunidades rurales o periurbanas afectadas por la sequía, lo que facilita el desplazamiento y la seguridad del equipo.

• Adaptabilidad y resistencia física: Disposición para trabajar en jornadas extensas bajo condiciones climáticas exigentes (altas temperaturas) y para caminar largas distancias en terrenos difíciles.

• Empatía y sensibilidad social: Capacidad para entrevistar a familias en alta situación de vulnerabilidad o crisis, manteniendo un trato digno, respetuoso y libre de prejuicios.

• Habilidades de comunicación y escucha activa: Fluidez verbal para explicar con claridad el propósito de la encuesta (que es confidencial y no condiciona la ayuda) y paciencia para escuchar las respuestas del beneficiario.

• Neutralidad y confidencialidad: Compromiso ético estricto para proteger los datos personales de los hogares y no generar falsas expectativas sobre la entrega de bonos o alimentos.

• Disponibilidad de tiempo inmediata: Capacidad para trabajar a tiempo completo durante el periodo que dure el levantamiento de datos (incluyendo fines de semana si es necesario).

• Trabajo en equipo y bajo presión: Habilidad para seguir instrucciones de los supervisores de campo y cumplir con las cuotas diarias de encuestas asignadas sin sacrificar la calidad

 

Nota: Favor indicar para que Departamento está postulando. 

 

Correo para aplicar: